martes, 20 de noviembre de 2007

DIA 30 POST BRASIL (Blog Marca)

McLAREM Y EL PATETISMO



Ha tenido cierto grado de patetismo el final de la temporada para McLaren. Y la última maniobra por el tema de la gasolina brasileña ha sido la guinda para este equipo que ha sido, para mí sin ningún genero de dudas, el protagonista de una ópera rock al estilo del Fantasma de la Opera. Ha estado en todos los sitios, en todos los fregaos, hundiendo a Ferrari en la miseria informativa hasta que lo perdió todo de manera inaudita. Para ser honestos, ellos no iniciaron nada en Interlagos, sino que fueron los comisarios los que arrancaron de oficio una investigación por las discrepancias entre temperaturas de los termómetros. Sólo continuaron el camino iniciado hasta sus últimas consecuencias y con la compañía de un razonamiento lógico.
Pero de todo eso el aficionado medio no tenía ni idea. Se han quedado con ese demoledor final, tildando de “inadmisible” la petición de “hacer ganar a Hamilton en los despachos” que es lo que ha quedado y lo que todos los medios hemos vendido tambiénpara darle un poco en el coco a McLaren y porque además es lo que querían en el fondo, digan lo que digan. El revestimiento de intenciones del estilo “sólo queríamos clarificar la norma, o comprobar el robusto estado del reglamento” es como declarar que disparé a alguien para comprobar la velocidad de la bala y la fuerza de la carne humana al resistirlo, no para matar a nadie. El típico argumentario de abogados.
Total, que ahora los golpes llegan de Sauber “desconfío de las intenciones de McLaren con todo esto”, de Williams “no quisieron dar la temperatura de sus depósitos para no colaborar”, por supuesto de Ferrari y de Renault... bueno Flavio calla ahora y se muerde la lengua porque el 6 de diciembre tiene que torear en Paris. McLaren ha acumulado este año sanciones hasta por validar una caja de cambios antes de tiempo (para Hungría, 50.000 dólares), que se suma a los 100 millones del espionaje, la pérdida de los puntos, tener a dos comisarios de la FIA investigando el MP4 23 a ver si se parece al Ferrari, ser acusado de favorecer a un piloto de su equipo en detrimento de otro y que a uno le retrasen 5 puestos en parrilla y tu pierdas 15 puntos, terminando con esta nueva batalla por el calor del caldo, tan lícita como ridícula, esperpéntica y peripatética.
Eso sin entrar en el terreno deportivo, donde yo sigo descifrando cómo es posible lo que pasó en China, que Hamilton esté tres vueltas con las ruedas en las lonas y no pare a repostar, y lo de Brasil, donde aún no se ha aclarado si tocó un botón del volante o qué fue lo que pasó. El desfallecimiento hidráulico no me lo creo. Me creo más lo que dijo un técnico de McLaren en voz baja en el paddock. Le ha dado al botón del limitador de velocidad. Sin entrar, insisto, en todo lo deportivo, sólo en lo administrativo, creo que no se puede gestionar con menos acierto legal, político y deportivo semejante capital humano y económico. Por decirlo en román paladino, no han dado ni una, pero ni una y que no haya responsabilidades en ningún cargo directivo me llama poderosamente la atención. En cualquier empresa, perder dos objetivos que tienes ganados, que te multen sistemáticamente, te llamen espía, pierdas juicio tras juicio, etc significa algo grave. Será que la Fórmula 1 es distinta hasta para eso.
Ah, se me olvidaba otro ‘cargo’. McLaren también fue acusica, con razón posiblemente, pero puso el ventilador en marcha contra Renault y tiene una última oportunidad el 6 de diciembre de hacer más daño a los demás y a sí mismo. Con razón o sin razón volverá a los tribunales, a hablar de lo mismo, de limpieza y grandes paisajes de deportividad, mientras el aficionado entenderá otra cosa bien distinta e ira subtitulando sus propias conclusiones. La mía es que la caída de McLaren en tiempo y forma (patrocinios, resultados, etc) no ha hecho sino comenzar y durará unos añitos.

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