Renault tiembla ante una probable sanción
El Diseñador Jefe y 14 ingenieros más conocían los datos de McLaren
Renault se arriesga a un segundo castigo por parte de la FIA a causa del tema de la posesión de datos confidenciales de McLaren en la F-1. Esta posibilidad es una suerte de espada de Damocles en las negociaciones que el equipo mantiene con Fernando Alonso para el retorno del piloto asturiano. El precedente de la sanción ejemplar impuesta a McLaren por un caso similar –en este caso de espionaje a Ferrari– no deja mucho margen para que los franceses puedan salirse de rositas del problema y una sanción económica podría representar un grave problema para el equipo y decantar definitivamente las opciones del asturiano hacia Red Bull.
Aunque Briatore ha señalado repetidamente que todo se debe a una iniciativa personal del ingeniero Phil Mackareth, fichado por el equipo en septiembre de 2006 procedente de McLaren y que instaló unos CD con información de las 'flechas de plata' en el ordenador general del equipo. Al menos 15 personas conocieron el hecho, entre ellas Tim Densham, el responsable de diseño del coche y autor del Renault R25 con el que Fernando Alonso conquistó su segundo título. Según algunas infomaciones, los implicados habrían admitido por escrito conocer los diseños e informaciones aportadas por el ingeniero 'tránsfuga'.
Mackareth fue inmediatamente despedido (6 de septiembre de 2007), un año justo después de su fichaje y en cuanto se supo el alcance del problema. La información estuvo siete meses en poder de Renault y si bien probablemente no se 'copió' nada, sí que pudieron conocerse cosas y aprovechar este conocimiento.
McLaren efectuó la primera 'denuncia' del caso y Briatore inmediatamente puso en marcha una operación 'limpieza'. No negó la posesión de datos, los entregó a la FIA y además devolvió los CD a McLaren. Pero el caso cobra una amplitud semejante al tema del espionaje entre McLaren y Ferrari.
La FIA, que a priori pareció aparcar el caso, ha convocado a Renault ante el Consejo Mundial el próximo 5 de diciembre. Y con el precedente de McLaren, es obvio pensar que la escudería francesa se enfrentará a una más que probable dura sanción. Las nuevas evidencias habrían sido conseguidas por una agencia de detectives –Kroll– contratada por McLaren al efecto. Briatore invitó a McLaren a examinar sus programas de ordenador, pero al parecer el equipo británico delegó la invitación a un grupo de expertos en informática.
Entre tanto se sabe que Ecclestone se reunió con todos los equipos excepto Renault, McLaren y Ferrari, para exigir máxima transparecia y juego limpio a todos, y evitar que estos escándalos, que dañan de forma importante la F-1, se repitan en el futuro
Aunque Briatore ha señalado repetidamente que todo se debe a una iniciativa personal del ingeniero Phil Mackareth, fichado por el equipo en septiembre de 2006 procedente de McLaren y que instaló unos CD con información de las 'flechas de plata' en el ordenador general del equipo. Al menos 15 personas conocieron el hecho, entre ellas Tim Densham, el responsable de diseño del coche y autor del Renault R25 con el que Fernando Alonso conquistó su segundo título. Según algunas infomaciones, los implicados habrían admitido por escrito conocer los diseños e informaciones aportadas por el ingeniero 'tránsfuga'.
Mackareth fue inmediatamente despedido (6 de septiembre de 2007), un año justo después de su fichaje y en cuanto se supo el alcance del problema. La información estuvo siete meses en poder de Renault y si bien probablemente no se 'copió' nada, sí que pudieron conocerse cosas y aprovechar este conocimiento.
McLaren efectuó la primera 'denuncia' del caso y Briatore inmediatamente puso en marcha una operación 'limpieza'. No negó la posesión de datos, los entregó a la FIA y además devolvió los CD a McLaren. Pero el caso cobra una amplitud semejante al tema del espionaje entre McLaren y Ferrari.
La FIA, que a priori pareció aparcar el caso, ha convocado a Renault ante el Consejo Mundial el próximo 5 de diciembre. Y con el precedente de McLaren, es obvio pensar que la escudería francesa se enfrentará a una más que probable dura sanción. Las nuevas evidencias habrían sido conseguidas por una agencia de detectives –Kroll– contratada por McLaren al efecto. Briatore invitó a McLaren a examinar sus programas de ordenador, pero al parecer el equipo británico delegó la invitación a un grupo de expertos en informática.
Entre tanto se sabe que Ecclestone se reunió con todos los equipos excepto Renault, McLaren y Ferrari, para exigir máxima transparecia y juego limpio a todos, y evitar que estos escándalos, que dañan de forma importante la F-1, se repitan en el futuro

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